Fue por 1950 cuando el irlandés Jim Pearson introdujo por el canal del pezón una infusión de penicilina, el objetivo era intentar prevenir la insidiosa mastitis de verano que tantos estragos ocasionaba por aquel entonces en todo el Reino Unido.
Este tratamiento profil√°ctico contra este tipo de mastitis causada por Truperella pyogenes (por aquellos tiempos denominado Corynebacterium pyogenes) que tantos estragos ocasionaba fue el que dio el pistoletazo de salida al tratamiento de secado. Curiosamente fue as√≠ como su uso se generaliz√≥ por todo el mundo. La terapia de la vaca seca incluye el tratamiento de todos los cuartos de todas las vacas en el momento del secado. Esta pr√°ctica forma parte de uno de los puntos del famoso ‚ÄúPlan de los 5 Puntos‚ÄĚ del NIRD (National Institute for Research in Dairying). Esta terapia se denomina de ‚Äúblanqueo‚ÄĚ puesto que debe hacerse en todas las vacas del reba√Īo, aunque desde hace un tiempo se est√° siendo cuestionada debido al incremento de las resistencias a los antimicrobianos. Se plantea un uso responsable de los antibi√≥ticos con el objetivo de preservar ciertos antibi√≥ticos incluidos en las listas CIA (Critically Important Antimicrobials) de gran importancia para la salud humana. El Plan de reducci√≥n del uso de antibi√≥ticos en medicina bovina, incluye reducir el uso de ciertas penicilinas como las aminopenicilinas, de cefalosporinas de 3¬™ y 4¬™ generaci√≥n as√≠ como reducir tambi√©n el uso de fluoroquinolonas. Adem√°s se debe empezar a reducir el uso de la terapia de ‚Äúblanqueo‚ÄĚ de secado, abogando por una terapia de secado denominada ‚Äúterapia de secado selectiva‚ÄĚ.zoetis-orbeseal

La terapia de secado tiene como objetivo curar las infecciones intramamarias presentes, así como prevenir las posibles nuevas infecciones que se pueden desarrollar durante todo el periodo seco que es un momento crítico en lo que a aparición de nuevas infecciones se refiere. Una vez más, la misión del veterinario es fundamental a la hora de poder asesorar en qué tipo de explotaciones se debe o se puede realizar la terapia selectiva de secado, así como en decidir en qué vacas se debe seguir utilizando antibióticos. Un hecho que está claro es que la calidad de la leche se va a ver afectada, algo que vamos a poder ver por dos hechos fundamentales:

1. Debemos tener en cuenta que puede haber un incremento en el recuento de células somáticas debido al incremento en la tasa de nuevas infecciones intramamarias en vacas recién paridas.

2. La tasa de mastitis clínica en los primeros 30 días después del parto puede aumentar.

Esto se debe al muy probable aumento de las infecciones intramamarias durante todo el periodo seco.

Con el fin de reducir o prevenir las nuevas infecciones se hace imprescindible el uso de herramientas como los denominados selladores internos del pezón. Estos selladores son sustancias inertes que previenen físicamente la posible entrada de microorganismos por el canal del pezón, simulando, en la medida de lo posible, el tapón de queratina. Un hecho conocido es que a los 7 días del secado de las vacas un 50% de los pezones permanece abierto (Williamson et al., 1995).

Ya en los a√Īos 50 del pasado siglo se propuso el uso de selladores del pez√≥n, aunque sin resultados satisfactorios (Oliver, Dodd y Neave, 1956). No fue hasta los a√Īos 70, cuando un equipo capitaneado por William J. Meaney, investigador del Centro de Investigaci√≥n de Moorepark en Irlanda, desarroll√≥ un producto cuya composici√≥n era una sal inorg√°nica (subnitrato de bismuto) en una base de parafina aplicado con una jeringa con 7,5 gramos de producto. El objetivo fue aplicar este producto a las vacas en el momento del secado sin ning√ļn antibi√≥tico, con el objetivo de que actuase a modo de sellador en la cisterna del pez√≥n.

Estos ensayos empezaron en 1972 con 45 vacas próximas al secado, 31 estaban sanas y 14 estaban infectadas. Se realizaron 3 ensayos, los materiales y métodos pueden verse resumidos en la tabla 1.

El primero incluy√≥ 14 vacas sanas, el segundo con las otras 17 sanas y, por √ļltimo, un tercer ensayo en el que se usaron las 14 vacas infectadas. En el primer ensayo 2 pezones de cada vaca actuaron como grupo control (28 pezones) a los que no se les aplic√≥ el sellador, en los otros 2 si se aplic√≥ (28 pezones). Al 100% de los pezones se les aplic√≥ un ba√Īo de pezones con una soluci√≥n de Staphylococcus aureus y Streptococcus dysgalactiae. Solamente hubo una infecci√≥n en un cuarto en el que se aplic√≥ sellador y 9 infecciones en los pezones control (3,5% vs. 32%). El segundo ensayo, con 17 vacas sanas fue igual que el primero pero se le sum√≥ que en los 2 pezones en los que se aplic√≥ el sellador se hizo conjuntamente con un antibi√≥tico (300.000 UI de penicilina G- proca√≠na y 0,3 gr. de estreptomicina).

 Tabla 1. Resumen del n√ļmero de vacas y cuartos en cada ensayo

Tabla 1. Resumen del n√ļmero de vacas y cuartos en cada ensayo

En este segundo ensayo se detectaron 2 infecciones intramamarias en los cuartos en los que se aplicó el sellador conjuntamente con el antibiótico y 11 infecciones en aquellos cuartos que actuaron como grupo control (5.8% vs. 32.4%).
Los resultados de los dos primeros ensayos se pueden ver en la tabla 2.

Tabla 2. N√ļmero de nuevas infecciones en periodo seco (NI en PS) en los ensayos 1 y 2.

Tabla 2. N√ļmero de nuevas infecciones en periodo seco (NI en PS) en los ensayos 1 y 2.

En el tercer y √ļltimo ensayo, se tomaron las 14 vacas infectadas en uno de sus cuartos, y se les aplic√≥ sellador y antibi√≥tico en 3 de los 4 cuartos de cada vaca. Un total de 14 cuartos infectados se trataron (9 cuartos con Staphylococcus aureus, uno con Streptococcus dysgalactiae y 4 con Streptococcus uberis). Al final se cont√≥ con 42 cuartos tratados y 14 que actuaron como control. El resultado fue que hubo 3 nuevas infecciones en el grupo de cuartos tratados y 2 en el grupo de cuartos control. Sin embargo la tasa de curaci√≥n en los cuartos tratados fue del 57%.

innofarm-mamicelPor otro lado se monitorizó mediante rayos-X la permanencia del sellador en la cisterna del pezón. Esta técnica se utilizó en los ensayos 1 y 2; una semana después de la aplicación, de forma semanal. Se observó que el sellador permanecía intacto de 3 a 4 semanas después de la infusión. Además, se hizo un experimento en 3 vacas en las que se les introdujo sellador en sus 4 pezones y se las sacrificó 24 días después. En el examen postmortem de sus respectivas ubres, se comprobó que 2 vacas tenían uno de sus pezones sin sellador, mientras que en la tercera vaca el sellador permanecía intacto en sus 4 pezones.

En cuanto a la visualización del sellador, una vez que las vacas parían, de un total de 104 pezones en los cuales se aplicó el sellador, en 9 pezones se hallaron trazas de sellador hasta 21 días después del parto, en 2 pezones de 14 a 21 días, en 6 pezones de 7 a 14 días y en un solo pezón salieron trazas durante 7 días.
Como conclusiones de este primer estudio con selladores se pudo confirmar que existe una alta reducción en la aparición de nuevas infecciones durante el periodo seco. Un hecho relevante es que citan textualmente, a modo de conclusión, que el uso de sellador sólo o sellador junto con antibiótico puede considerarse una posibilidad para seleccionar tratamientos en vacas no infectadas y en vacas infectadas. Es decir, ya en 1972 se empezó a hablar de la selección de vacas en un posible secado selectivo.

Después de este primer gran estudio se han realizo muchos más, pero hay 3 que destacan. El primero se realizó en 1998 en Nueva Zelanda y lo llevó a cabo Murray Woolford. Se seleccionaron un total de 528 vacas con 2 criterios: que un mes antes del secado tuviesen un recuento celular inferior a 200.000 células por mililitro y que al menos tuviesen 3 cuartos sanos. Se hicieron 4 grupos de cuartos tratados:

1. 505 cuartos a los que se les aplicó solamente el sellador interno.

2. 505 cuartos a los que se les aplicó 600 mg de cloxacilina benzatina más el sellador.

3. 528 cuartos a los que se les aplicó 250 mg de cefalonium.

4. 528 cuartos a los que no se les aplicó nada, sirviendo como grupo control.

Los resultados de este estudio pueden verse en la tabla 3.

Tabla 3. Resultado del estudio de Woolford el al. (1998)

Tabla 3. Resultado del estudio de Woolford el al. (1998)

Donde m√°s infecciones intramamarias hubo fue en los cuartos que no recibieron ning√ļn tratamiento, y en el caso de los otros 3 grupos tratados el resultado fue similar. Un hecho que tambi√©n fue comprobado es que en 19 cuartos, a los cuales se les hab√≠a aplicado sellador, a√ļn lo ten√≠an a los 100 d√≠as de la aplicaci√≥n. Como conclusi√≥n determinaron que el uso del sellador fue efectivo para el control de mastitis causada por Streptococcus uberis, que es el microorganismo causante de mastitis que predomina en Nueva Zelanda.

Posteriormente en el Reino Unido se realizaron otros 2 estudios en 2002, uno realizado por John Huxley y Andrew Bradley; y el otro por Elizabeth Berry y Eric Hillerton.

Huxley y Bradley seleccionaron 605 vacas de 16 granjas comerciales del suroeste de Inglaterra. El criterio de selecci√≥n de vacas fue que no hubiesen tenido ning√ļn caso de mastitis los 30 d√≠as previos al secado y que tuviesen un recuento celular <200.000 cel/ml. A 252 vacas se aplic√≥ el sellador, en este caso se us√≥ el producto que ya estaba dispo- nible en Nueva Zelanda (subnitrito de bismuto al 65% en una base de parafina), asign√°ndolas en el grupo A, y a otras 253 va- cas se les aplic√≥ 250 mg de ce- falonium (grupo B). Se tomaron muestras de leche al secado an- tes del tratamiento y al parto, y, por supuesto, se evaluaron los casos de mastitis cl√≠nica. Para evaluar las nuevas infecciones se usaron 467 vacas (232 del¬†grupo A y 235 del grupo B); y para evaluar los casos de masti- tis cl√≠nica utilizaron 479 anima- les (237 del grupo A y 242 del grupo B). Los cuartos tratados solamente con el sellador tuvie- ron menos infecciones causadas por Escherichia coli y por ente- robacterias. No se encontraron diferencias en ambos grupos en cuanto a la aparici√≥n de mastitis cl√≠nica. Tampoco hubo diferen- cias significativas en la tasa de curaci√≥n en las vacas del grupo A y B (63% vs. 70%).

El estudio de Elizabeth Berry y Eric Hillerton se realiz√≥ con, aproximadamente, 400 vacas de un total de 7 reba√Īos, dos de ellos pertenec√≠an al Institute Animal Health (IAH), otros dos reba√Īos eran comerciales org√°nicos y los otros tres restantes eran comerciales y con vistas de convertirse en org√°nicos. Se seleccionaron las vacas con los siguientes criterios: que tuviesen un recuento <200.000 cel/ml., que no hubie- ran tenido mastitis cl√≠nica y que no hubiesen recibido ning√ļn tratamiento con antibi√≥ticos. A unas vacas les aplicaron el sella- dor interno y a otras ning√ļn tipo de tratamiento. Se comproba- ron la mastitis cl√≠nicas durante en el periodo seco, la incidencia de nuevas infecciones al parto, la mastitis cl√≠nica en los primeros 100 d√≠as de lactaci√≥n y la etiolog√≠a de las infecciones. Los resultados pueden verse en la tabla 4.

Tabla 4. Mastitis clínica durante el periodo seco, infecciones intramamarias al parto y mastitis clínica en los 100 primeros días de lactación.

Tabla 4. Mastitis clínica durante el periodo seco, infecciones intramamarias al parto y mastitis clínica en los 100 primeros días de lactación.

En el caso de las vacas a las que se les aplic√≥ el sellador interno no se observ√≥ ning√ļn caso de mastitis cl√≠nica durante el periodo seco (MC en PS) frente a 6 vacas (10 cuartos) del grupo control. Mientras que 21 de las vacas tratadas (27 cuartos) tuvieron una nueva infecci√≥n al parto y en el caso de las no tratadas fueron 62 vacas (93 cuartos). Streptococcus uberis fue el pat√≥geno predominante en las nuevas infecciones al parto (50% de las nuevas infecciones en el grupo control y el 33% en el grupo tratamiento). En 15 cuartos se detect√≥ una mastitis cl√≠nica dentro de los primeros 100 d√≠as de la lactaci√≥n siguiente en aquellas vacas en las que se les aplic√≥ el sellador. Un detalle interesante, a nivel epidemiol√≥gico, es que los g√©rmenes predominantes que se aislaron fueron coliformes. En 52 cuartos de vacas no tratadas con el sellador se detect√≥ un caso de mastitis cl√≠nica. Los microorganismos predominantes fueron Streptococcus uberis y Staphylococcus aureus.

syva-intrasealLos selladores internos llevan us√°ndose hace m√°s de 20 a√Īos, desde 1996, a√Īo en que se empezaron a usar en Nueva Zelanda. En Australia empezaron a utilizarse en 2002 y en Europa se introdujeron un a√Īo m√°s tarde. Desde entonces se han usado como una excelente medida para prevenir nuevas infecciones intramamarias durante el periodo seco, as√≠ como la prevenci√≥n de nuevos casos de mastitis en la siguiente lactaci√≥n. A pesar de que el uso de selladores es una pr√°ctica muy extendida, resulta de vital importancia observar un detalle con el fin de que el sellador act√ļe eficazmente; me refiero al m√©todo de aplicaci√≥n, ya que hay que asegurarse que pr√°cticamente la totalidad del sellador permanezca en la cisterna del pez√≥n.

Para este motivo, una vez que la punta del pezón está bien desinfectada con alcohol, se debe apretar la base del pezón con los dedos índice y pulgar e introducir la cánula con el sellador por el canal del pezón. Notaremos que la cisterna del pezón se llena de aire y, por supuesto, de sellador.

Conclusiones

El irlandés Jim Pearson es considerado el percusor de los tratamientos de secado desde que a mediados del siglo pasado introdujo por el canal del pezón una infusión de penicilina con el objetivo de tratar de prevenir la insidiosa mastitis de verano, que tantos estragos ocasionaba por aquel entonces en todo el Reino Unido, dando el pistoletazo de salida al tratamiento de secado, una práctica que, hoy en día, es de uso generalizado en todo el mundo. 

Aunque esta pr√°ctica, basada en el tratamiento antibi√≥tico de todos los animales al secado, ha demostrado claramente su eficacia a lo largo de m√°s de 60 a√Īos, debido al creciente problema de las resistencias a los antibi√≥ticos, el denominado ‚Äúblanqueo‚ÄĚ con antibi√≥ticos es una pr√°ctica que hay que replantearse. Este hecho a provocado la b√ļsqueda de alternativas, entre las que destaca el uso de selladores internos, que a lo largo de los √ļltimos 20 a√Īos han demostrado ser una excelente medida para prevenir nuevas infecciones intramamarias durante el periodo seco, as√≠ como la prevenci√≥n de nuevos casos de mastitis en la siguiente lactaci√≥n.