La organización critica el abandono del sector y pronostica un envío masivo de cartas de los productores de leche al Defensor del Pueblo, al hilo de la campaña “Protesta Ya”, que denuncia abusos del resto de la cadena.

Tras la reunión del Gabinete de Crisis de la Organización de Productores de Leche (OPL), celebrada el pasado 22 de agosto en León, en la que se tomaron medidas para solicitar el “rescate” del sector lácteo, OPL ha empezado a movilizar a sus más de 800 socios y socias, así como al resto de productores del país, en una campaña dirigida al Defensor del Pueblo. Se trata de un S.O.S que pone de manifiesto la dramática situación económica y de abandono por la que atraviesa el sector y que intenta evitar el cierre de las cerca de 20.000 explotaciones de vacuno de leche españolas.

“Que dejen de arruinarnos”

Los productores, que suman ahora a su catastrófica situación económica la previsión al alza del precio de los cereales por la especulación, denuncian las malas prácticas de la industria láctea y de la distribución, que usa la leche como producto reclamo. En la carta dirigida al Defensor del Pueblo, los ganaderos claman a la cadena “que dejen de arruinarnos”. Cabe recordar que los productores cobran actualmente una media de 0,29 €/litro, con unos costes de producción medios de 0,34 €/litro, lo que les deja en una situación de pérdidas que les aboca a su desaparición, “si no se toman medidas al respecto”, aseguran. Entre estas medidas, los productores ven imprescindible una referencia clara del precio de la leche (basada en los costes de producción), dentro del nuevo marco normativo de contratos que se prevé publicar el próximo mes de octubre.

Así, a pesar de las buenas intenciones mostradas por el ministro Arias Cañete tras la reunión conjunta celebrada el pasado 28 de agosto con la interprofesional láctea (INLAC) -entre los miembros de la cual OPL señala “no haber visto a ningún ganadero sentado en la mesa”- y representantes de la distribución, la realidad es que los productores aseguran que no pueden alargar más esta “situación asfixiante”. La continua reducción del precio pagado al productor, el desequilibrio creado por el aumento de la producción a nivel mundial, comunitario y nacional y una deficitaria demanda o el incesante aumento del precio de las materias primas son, en conjunto, datos que hacen a muchos productores de este país plantearse, si no lo han hecho todavía, la posibilidad de abandonar su negocio.