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Selladores internos de pezones para garantizar un secado selectivo seguro y así hacer un uso responsable de antibióticos en vacuno lechero

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Pilar Folch

Brand Manager Vacuno. Boehringer Ingelheim

La mastitis es la enfermedad infecciosa con mayor impacto económico porque disminuye la producción(1) y la calidad de la leche; disminuye la fertilidad(2); incrementa las tasas de reposición(3); provoca dolor a las vacas(4); incrementa la carga de trabajo en la explotación e incrementa el uso de antibióticos(5).

La terapia de la vaca seca tradicionalmente se refiere al uso de la terapia antibiótica intramamaria inmediatamente después del último ordeño de la lactación. A finales de los 60 se publica por primera vez el control de los cinco puntos(6), el primer tratado serio para controlar y minimizar los problemas de mastitis, que se basa en tratar y registrar todos los casos de mastitis clínicas, desinfección de los pezones después del ordeño, terapia antibiótica en el secado de todos los animales, eliminar vacas crónicas y mantenimiento periódico de la máquina de ordeño.

Durante el periodo seco, la probabilidad de nuevas infecciones es 10 veces superior que durante la lactación(7). Y el riesgo de nuevas infecciones intramamarias se multiplica cuando se retrasa el cierre del pezón(8). Los estudios han demostrado que el porcentaje de vacas que consigue cerrar el pezón varía entre animales(9) y razas(10). Se han documentado menores porcentajes de cierre de pezón en vacas con mayor producción de leche en el momento del secado(8).

Un meta-análisis realizado sobre artículos publicados(11), demostró que el uso de selladores internos de pezones, en vacas sin tratamiento antibiótico durante el secado, reduce el riesgo de nuevas infecciones intramamarias y mastitis clínica después del parto. El riesgo de nuevas infecciones durante el periodo seco descendió en un 73% en aquellas vacas en las que se utilizó un sellador interno, en comparación con el grupo de vacas en las que no se utilizó. Las vacas tratadas con antibióticos de secado y, adicionalmente, con un sellador interno de pezones, redujeron el riesgo de nuevas infecciones intramamarias y mastitis clínicas en el momento del parto. El uso combinado de antibiótico de secado y de selladores internos de pezones no sólo reduce el recuento de células somáticas de las vacas tratadas(12) sino que también reduce el riesgo de mastitis clínica después del parto en un 29%(11).

Una de las causas del incremento de la resistencia a los antibióticos es el uso excesivo e irracional de éstos que se ha llevado a cabo tanto en la medicina humana como veterinaria. En el sector de la vaca de leche el consumo total de antibióticos es relativamente bajo si se compara con otras especies. En vacuno, el uso de antibióticos se asocia principalmente a la salud de ubre. Pero el objetivo no es reducir el uso de antibióticos en el secado, sino en general en la producción. Lo que sucede es que, en producción de vacuno de leche, este es el momento en el que se emplean tradicionalmente los antibióticos con mayor intensidad. Corregir esta situación de uso intenso de antibióticos en el secado es un acto de responsabilidad de veterinarios y productores. Como consecuencia de las directrices comunitarias vamos a vernos obligados a reducir tanto el uso de antibióticos en cantidad, como la batería de estos que actualmente tenemos a disposición. Además, la obligatoriedad de utilizarlos previo diagnóstico y presunción de eficacia se va a convertir también en un hecho.

Con este escenario de partida, la Comisión Europea publicó en el 2015 las “Directrices para una utilización prudente de antimicrobianos en la medicina veterinaria” (2015/C299/04). Para vacuno de leche las directrices se podrían resumir en los siguientes puntos: evitar el tratamiento antibiótico de secado sistemático, establecer medidas de higiene exhaustivas y mejorar el manejo para reducir al mínimo la aparición y el desarrollo de mastitis, promover pruebas de diagnóstico rápido para identificar gérmenes causantes de las mastitis con el fin de reducir al mínimo el uso de antibióticos, evitar la alimentación de los terneros con leche de descarte de vacas tratadas con antibióticos.

En este sentido Boehringer Ingelheim Animal Health presentó en 2018 el Documento de Consenso(13) sobre el uso correcto de antibióticos durante el periodo seco en la vaca de leche.  En él, un grupo de expertos europeos en calidad de leche, promovido por Boehringer Ingelheim Animal Health y procedente de ocho países, ha publicado las conclusiones a las que ha llegado después de discutir sobre cuál debe ser el modelo de secado que más se adecúa a la actual situación de restricción del uso de antibióticos en producción animal. Supone una guía, una propuesta, dirigida al profesional veterinario experto en calidad de leche, cuyo fin es el de ofrecer algunas recomendaciones prácticas para abordar este periodo y así disminuir el uso, abusivo, que viene haciéndose de los antibióticos. Desde Boehringer Ingelheim Animal Health, se quiere hacer énfasis de nuevo en la necesidad de hacer un buen diagnóstico antes de tomar la decisión de hacer secado selectivo en una explotación con ocasión del lanzamiento al mercado de Ubroseal® 120 cánulas. Este sellador interno de pezones cuya composición es subunitrato de bismuto en suspensión intramamaria está indicado para la prevención de nuevas infecciones intramamarias durante el período de secado. En las vacas que se consideran libres de mastitis subclínica, Ubroseal® puede usarse sólo en el manejo de la vaca seca y en el control de la mastitis.

Como decíamos, este documento de consenso recomienda el uso de selladores internos de pezones en todas las vacas y en todas las explotaciones. El motivo es claro. Existen numerosos estudios científicos publicados que indican que su uso, independientemente de que se acompañen o no con antibiótico, disminuye los porcentajes de infecciones intramamarias, tanto durante el periodo seco, como tras el parto. Este hecho conduce de manera evidente a la reducción del uso de antibióticos, ya que disminuye el número de vacas con mastitis y, en consecuencia, la cantidad de vacas que hay que tratar. 

En segundo lugar, se propone el uso selectivo de los antibióticos en el secado, de manera que sólo se traten aquellas vacas que, o bien están infectadas en el momento del secado, o bien tienen una elevada probabilidad de padecer una infección durante el periodo seco y/o tras el parto. Para ello establece un criterio de selección que nos ayuda a discernir que vacas son realmente candidatas a ser secadas solo con un sellador interno y cuales precisan además un antibiótico. Esta selección debe ser estricta y siempre bajo la supervisión de un veterinario para evitar que las ratios de infección al secado se eleven, en vez de contenerse como es el objetivo. Obviamente, esta recomendación también contribuye a la reducción del uso de antibióticos en la producción lechera.

Por último, se aboga por la correcta formación de los productores en cuanto a técnicas higiénicas de secado y hace recaer esta responsabilidad en los veterinarios responsables. Como es obvio, la mejora en la higiene de los procesos de la explotación, y muy especialmente en el ordeño y en el secado, contribuye de manera significativa a disminuir el porcentaje de mastitis y, con ello, el consumo de antibióticos.

Pero hay que tener en cuenta varios factores: 

• No todas las explotaciones están en disposición de aplicarlo. Pero si todas pueden iniciar el uso sistemático de selladores de pezones como un primer paso, que posteriormente debe mantenerse.

• Algo fundamental para la adopción de este sistema de secado selectivo es que las explotaciones candidatas deben contar con un procedimiento perfectamente establecido de monitorización de los animales, no sólo de forma individual, sino también a nivel de explotación. Deben conocer la tasa de nuevas infecciones, las recaídas, infecciones al parto, tasa de curaciones, recuentos celulares, aislamientos, antibiogramas, etc. Sólo de esta manera es posible decidir con una seguridad aceptable a que vacas se le aplicará el antibiótico al secado, y a cuáles sólo el sellador.

Para más información sobre el documento de consenso, consulte la web SOLOMAMITIS.COM: https://www.solomamitis.com/noticia/documento-de-consenso-internacional-sobre-el-secado

Referencias

1. (Hagnestam et al., 2007. J. Dairy Sci. 90, 2260-7070).

2. (Hudson et al., 2012. J. Dairy Sci. 95, 3683-97).

3. (Heikkilä et al., 2012. J. Dairy Sci. 95, 139-50).

4. (Leslie & Peterson-Wolfe, 2012. Vet Clin North Am Food Anim Pract.28, 289-305).

5. (Pol & Ruegg, 2007. J. Dairy Sci. 90, 249-61).

6. (Neave et al., JDS 1969).

7. (Crispie et al., 2004. Ir. Vet. J. 57, 412-8.).

8. (Dingwell et al., 2004. Prev. Vet. Med. 63, 75-89).

9. (Williamson et al., 1995. N. Z. Vet. J. 43, 228-34).

10. (Bradley et al., 2015. J. Dairy Sci. 98, 1-19).

11. (Rabiee & Lean, 2013. J. Dairy Sci. 96, 6915-31).

1.2 (Golder et al., 2016. J. Dairy Sci. 99, 1-11).

13. (Bradley et al., 2018 Proc. NMC.).

 

Ubroseal® Vacas en Secado 2,6 g suspensión intramamaria para bovino. Composición: Cada jeringa intramamaria de 4 g contiene: Subnitrato de bismuto, pesado 2,6 g. Especies de destino: Bovino (vacas lecheras en el secado). Indicaciones: Prevención de nuevas infecciones intramamarias durante el período de secado. En las vacas que se considera que están libres de mastitis subclínica, el medicamento veterinario puede usarse solo en el manejo de la vaca seca y control de la mastitis. Contraindicaciones: No usar en vacas en lactación. No usar el medicamento veterinario solo en vacas con mastitis subclínica en el momento del secado. No usar en vacas con mastitis clínica en el momento del secado. No usar en casos conocidos de hipersensibilidad a la sustancia activa o a algún excipiente. Gestación y lactancia: Puede utilizarse durante la gestación. El uso de este medicamento veterinario está contraindicado durante la lactancia. Reacciones adversas: Ninguna conocida. Posología: Sólo por vía intramamaria. Introducir el contenido de una jeringa del medicamento veterinario en cada cuarterón de la ubre inmediatamente después del último ordeño de la lactancia (en el momento del secado). Precauciones: Es una buena práctica observar a las vacas regularmente durante el período de secado para detectar posibles signos de mastitis clínica. Si un cuarterón sellado desarrolla mastitis clínica, deberá retirarse el sello manualmente antes de iniciar el tratamiento adecuado. Para reducir el riesgo de contaminación, no sumerja la jeringa en agua. Utilizar cada jeringa una sola vez. Es importante aplicar de forma estricta las técnicas asépticas de administración del medicamento veterinario, ya que este no tiene actividad antimicrobiana. No administrar ningún otro medicamento por vía intramamaria después de haber administrado este medicamento veterinario. En vacas que puedan tener mastitis subclínica, este medicamento veterinario puede utilizarse tras la administración de un tratamiento antibiótico adecuado para vacas secas en el cuarterón infectado. Tiempos de espera: Carne: 0 días. Leche: 0 horas. Conservación: No conservar a temperatura superior a 25ºC. Nº autorización: 3628 ESP. Presentación: Caja con 20, 60 o 120 jeringas y 20, 60 o 120 toallitas limpiadoras correspondientemente. Titular: Univet Ltd. Representante Local: Boehringer Ingelheim Animal Health España, S.A.U. Medicamento sujeto a prescripción veterinaria.

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