Titulares

Prevención y control de la pleuroneumonía porcina

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David Espigares Servicio Técnico Porcino de Ceva Salud Animal

Pablo del Carmen Servicio Técnico Porcino de Ceva Salud Animal

La pleuropneumonía porcina causada por Actinobacillus pleuropneumoniae (App) es una enfermedad contagiosa respiratoria, cuya repercusión económica a nivel mundial preocupa tanto a veterinarios como a ganaderos. Esta enfermedad, caracterizada por su inicio rápido y curso corto, con unas elevadas morbilidad y mortalidad, es una de las principales causas de las pérdidas económicas de las explotaciones porcinas.

La importancia económica del App deriva principalmente de la propia mortalidad causada por la enfermedad, el descenso de la productividad y los costes de medicación asociados tanto a los brotes clínicos, como a su prevención, ya sea mediante tratamientos antibióticos o inmunoprofilácticos.

Actualmente, se han descrito 15 serotipos de App, los cuales se distribuyen mundialmente, en diferentes países y regiones. Cada serotipo es más o menos prevalente en diferentes regiones, si bien, su ocurrencia puede variar y evolucionar en el tiempo, pudiendo determinarse la presencia de más de un serotipo incluso en una única explotación.

Más allá de las diferencias serológicas entre serotipos, también se observan diferencias de virulencia entre ellos. Estas diferenciaspueden deberse a la producción de diferentes combinaciones de las toxinas RTX: ApxI, ApxII, ApxIII y ApxIV. Estas toxinas presentan carácter hemolítico y citotóxico en diferente grado, y cada serotipo de App las produce en combinaciones de dos (además de la ApxIV, producida por todos los serotipos de App) de la siguiente manera:

Las toxinas Apx, ejercen un efecto nocivo directo al dañar el epitelio de las células alveolares, el endotelio vascular y provocar la apoptosis de los macrófagos. De forma indirecta, también provocan la activación de citoquinas pro-inflamatorias que contribuyen al daño local del pulmón y la acumulación masiva de fibrina en la pleura y la cavidad pleural. Estos daños a nivel pulmonar, son los responsables de las lesiones de neumonía necrótico-hemorrágica de los pulmones, observables en los brotes agudos e hiperagudos de la enfermedad, así como de las pleuritis y adherencias observadas entre la pleura y la pared costal de localización dorsocaudal, observadas en el matadero y causadas por la forma crónica dela enfermedad.

Diagnóstico

El diagnóstico de la pleuropneu- monía porcina, siempre debe contemplarse cuando se obser- ve la sintomatología y lesiones típicas de la enfermedad. Para confirmar las sospechas, se debe acudir al diagnóstico laborato- rial, dónde mediante serología y PCR, podremos obtener el serotipo del agente implicado en el proceso. El aislamiento e identificación del Actinobacillus pleuropneumoniae a partir de las lesiones, no siempre es fácil, por lo que un resultado negativo debe ser interpretado con cautela, valorando entonces la posibilidad de la recogida de muestras tonsilares, ya que este patógeno es capaz de acantonarse en las tonsilas de los cerdos durante largos periodos de tiempo sin causar sintomatología clínica hasta la aparición de los brotes.

Tratamiento

El tratamiento y prevención de la pleuropneumonía porcina pasa por dos opciones, los tratamientos con antimicrobianos y el uso de vacunas:

Antibióticos: A modo de tratamiento, diversos antimicrobianos han demostrado eficacia frente a la bacteria. La elección de uno u otro antibiótico como tratamiento de la pleuropneumonía porcina debe basarse en el aislamiento del agente implicado en el proceso y posterior realización de un antibiograma para continuar con los tratamientos elegidos. En el caso de su uso profiláctico/metafiláctico de la pleuroneumonía porcina. El aumento de las restricciones a su uso como método preventivo, dados los cada vez mayores problemas asociados a las resistencias a antibióticos, les están conduciendo al desuso.

Vacunas: El cada vez más restrictivo uso de antibióticos (sobre todo en Europa) frente a la prevención de diversas enfermedades bacterianas y entre ellas la pleuropneumonía porcina, hacen que el uso de vacunas como método preventivo esté cada vez más extendido. La vacunación contribuye al control de la mortalidad, así como de la prevalencia de la enfermedad y la gravedad de las lesiones. Actualmente en el mercado existen 3 tipos de vacunas:

Bacterinas: Basadas en el agente completo inactivado. Debido a que no existe protección cruzada entre serotipos, este tipo de vacunas son específicas de serotipo, por lo que su eficacia radica en la vacunación de los animales frente a todos los serotipos presentes en la región. Los anticuerpos generados por este tipo de vacunas, dirigidos hacia las proteínas de la membrana bacteriana, se acumulan en los pulmones del animal, de tal manera que cuando el agente alcanza el pulmón, los anticuerpos se adhieren a él y facilitan su fagocitación y destrucción por parte de las células del sistema inmune. Las autovacunas son vacunas de este tipo, diseñadas específicamente para el serotipo presente en la explotación.

Toxoides purificados: En su composición presentan los toxoides ApxI, ApxII y ApxIII, responsables de las lesiones pulmonares causadas por el App. Dado que todos los serotipos producen al menos 2 de estas toxinas, éste tipo de vacunas generan anticuerpos dirigidos hacia la neutralización de las mismas, evitando así los síntomas clínicos de la enfermedad. Estas vacunas, sin embargo, no evitan el crecimiento y multiplicación del agente bacteriano.

Mixtas o combinadas: Son vacunas que en su composición presentan tanto los toxoides de las toxinas, como los antígenos capsulares del agente bacteriano de los serotipos incluidos en la vacuna. Estas vacunas presentan la ventaja de proteger frente a los síntomas clínicos causados por cualquiera de los serotipos de APP, al presentar los toxoides en su composición, si bien, además contribuyen al control del crecimiento y reproducción del App cuando el serotipo implicado en el proceso, coincide con el serotipo presente en la vacuna.

La pleuropneumonía es una enfermedad que característicamente afecta a cerdos en la fase de cebo, en los que se presenta la clínica más severa y dónde se producen las pérdidas económicas de mayor calado. Es por esto que la vacunación de los lechones sea el protocolo idóneo para el control de la enfermedad. Por lo general, los anticuerpos maternales ejercen una elevada interferencia con las vacunas, de ahí que la recomendación de vacunar lechones no sea nunca antes de las 7 semanas de vida, y siempre con una dosis de recuerdo 3 semanas después.

Si bien éste sería el escenario predominante, en aquellos casos en los que fuese necesario una modificación de la pauta, ya sea porque los síntomas clínicos aparecen tardíamente en los cebos, habría que estudiar el momento óptimo de la vacunación mediante un seroperfil transversal que aportase la información sobre el momento del inicio de la infección.

Otro caso particular serían las infecciones tempranas por App, en cerdos al inicio del cebo. Si bien esta es una forma poco común de la enfermedad, su control radica en la vacunación de las cerdas, con el objetivo de incrementar los anticuerpos maternales que reduzcan y/o retrasen la colonización de los lechones y por tanto reduzcan la prevalencia de animales portadores del agente al destete, junto a la medicación antibiótica estratégica de los lechones. La reducción de la prevalencia contribuirá a la reducción de los síntomas clínicos en el cebo.

La erradicación de la enfermedad es posible, si bien puede llegar a ser complicada y costosa desde el punto de vista económico. El despoblamiento y llenado de la granja es sin duda una opción segura, si bien el coste de esta estrategia es demasiado elevado. La alternativa, por tanto, se basa en una estrategia basada en el destete precoz medicado y salida de los lechones de la granja, combinado con la vacunación, medicación y sacrificio de cerdas y su remplazo con animales negativos.

Coglapix® como estrategia de vacunación de lechones frente al App.

La vacunación es, por tanto, una herramienta de gran utilidad en el control y prevención de la pleuropneumonía porcina. Coglapix®, vacuna mixta de bacterina (serotipos 1 y 2) y toxoides (ApxI, ApxII y ApxIII) se presenta como una nueva vacuna disponible en el mercado para este fin. Por esta razón se han llevado a cabo diversos ensayos para evaluar la eficacia de Coglapix®.


Estudio 1

El objetivo de este estudio fue comprobar la eficacia de la vacunación con Coglapix® frente a un desafío heterólogo con una cepa de Actinobacillus pleuropneumoniae serotipo 5.

Tabla 1: Diseño experimental.
Tabla 1: Diseño experimental.

Se establecieron 5 grupos de 10 animales de 6 semanas de edad. Un grupo fue vacunado con Coglapix® (Grupo 1), y otros dos grupos fueron vacunados con 2 bacterinas comerciales que incluyen el serotipo 5 (Grupos 2 y 3). Además, se estableció un control positivo (Grupo 4) y un control negativo (Grupo 5).

Los animales de los grupos 1 a 3 (vacunados) recibieron una primera dosis a las 6 semanas de edad y una segunda dosis 4 semanas más tarde. Posteriormente a las 3 semanas post-revacunación, los grupos 1 a 4 fueron desafiados con una cepa de App del serotipo 5 mediante exposición en cámara de aerosol. Diariamente durante los 7 días posteriores al desafío los animales fueron evaluados clínicamente y se tomaron sus temperaturas corporales. Todos los animales fueron eutanasiados el día 7 postdesafío y se les realizó una valoración de lesiones pulmonares y pleuritis según el sistema establecido por Hannan et al. en 1982. (Gráfico 1).

Gráfico 1: Diseño experimental

Gráfico 1: Diseño experimental

Las puntuaciones de las lesiones pulmonares de los diferentes grupos fueron comparadas mediante ANOVA (p<0,05 se estableció como criterio para establecer diferencias significativas).

Resultados del estudio: 

Gráfico 2: Temperatura corporal tras el desafío. Vacuna A, Vacuna B, Control +.

Gráfico 2: Temperatura corporal tras el desafío. Vacuna A, Vacuna B, Control +.

En el gráfico 2, se observa la evolución de la temperatura corporal de los animales durante la semana posterior al desafío.

El grupo Coglapix®, obtuvo un número menor de pulmones con lesiones, así como una puntuación más baja en el nivel lesiones pulmonares y pleuritis que los grupos vacunados con otras vacunas basadas en bacterina homóloga (gráficos 3 y 4).

Gráfico 3: Animales sin o con lesiones pulmonares mínimas.

Gráfico 3: Animales sin o con lesiones pulmonares mínimas.

 

Gráfico 4: Puntuación pulmonar.  

(“a” y “b” indican diferencias estadísticamente significativas).

Gráfico 4: Puntuación pulmonar. (“a” y “b” indican diferencias estadísticamente significativas).

Según este estudio, la vacunación con Coglapix® indujo una respuesta inmune protectiva en cerdos frente al desafío con un serotipo heterólogo (serotipo 5) de Actinobacillus pleuropneumoniae.

 


Estudio 2

Este estudio comparó la eficacia de Coglapix®, frente a cuatro vacunas frente a App disponibles en el mercado europeo (2 bacterinas y 2 toxoides), registradas en la UE, frente al desafío con el serotipo 2.

Diseño del estudio: Los animales se distribuyeron en 7 grupos: un grupo para cada vacuna (1 a 5), un grupo control positivo (6) y un grupo control negativo (7). Los animales de los grupos vacunados (1 a 5) recibieron una primera dosis a las 6 semanas de edad y fueron revacunados 3 semanas más tarde. Posteriormente los animales de todos los grupos vacunados y el control positivo fueron desafiados vía aerosol con una cepa de Actinobacillus pleuropneumoniae del serotipo 2. Tras una semana de observación, los animales de todos los grupos fueron eutanasiados y se realizó una valoración y comparación de lesiones pulmonares y pleuritis (LLS) según el sistema establecido por Hannan et al. (1982).

Gráfico 5: Puntuaciones pulmonares en diferentes grupos.

Gráfico 5: Puntuaciones pulmonares en diferentes grupos.

Resultados del estudio: Todos los grupos vacunados tuvieron menos lesiones que los animales de los grupos control positivo (no vacunado y desafiado). Las diferencias observadas, no fueron estadísticamente significativas entre los grupos vacunados, sin embargo, los valores más bajos se obtuvieron en el grupo vacunado con Coglapix®, seguido por las otras vacunas de toxoide, y posteriormente las dos bacterinas (Gráfica 5).

Gráfico 6: Mortalidad por grupo de tratamiento. 

Gráfico 6: Mortalidad por grupo de tratamiento.

Sólo Coglapix® redujo la tasa de mortalidad de forma estadísticamente significativa respecto al grupo control positivo, no vacunado y desafiado (Gráfica 6).

Estos resultados confirman la eficacia de Coglapix® frente al desafío con una cepa virulenta de Actinobacillus pleuropneumoniae del serotipo 2.

 


Conclusiones finales

En resumen, en estos dos estudios experimentales podemos comprobar la eficacia de Coglapix® tanto frente a un desafío homólogo como frente a un heterólogo con cepas virulentas de App, con lo que tenemos una nueva herramienta para combatir los problemas que ocasiona la enfermedad en nuestros animales de engorde.


Referencias

Palya et al. Efficacy of Coglapix® in comparison to other EU licenced vaccines against Actinobacillus pleuropneumoniae. Proceedings ESPHM 2016, p. 407.
Hannan et al. Tylosin tartrate and tiamutilin effects on experimental piglet pneumonia induced with pneumonic pig lung homogenate containing mycoplasmas, bacteria and viruses. Research in veterinary science. 1982, 33, 76-88

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